Sí, como lo lees. El quimérico sueño que H.G. Wells tan bien describió en la obra “El hombre invisible”, será realidad; pero sin2014011212205397476 los efectos secundarios que surgían durante su desarrollo con carácter irreversible. Otra cuestión serán las implicaciones de tipo ético que tal tecnología nos traerá, pero será consecuencia de su desarrollo entre nosotros.

Eso sí, podrán ser invisibles hombres, mujeres, animales y objetos, y ello derivará en nuevas oportunidades y nuevas pesadillas tecnológicas. No nos olvidemos que los próximos años serán los de la caída de un sistema socioeconómico y el advenimiento de una nueva era (esperemos que para bien) que será totalmente diferente a lo que hemos conocido a esta hora. Tal como defiende Jeremy Rifkin en su obra “La sociedad del coste marginal cero”.

Bienvenido a la era de los metamateriales. Sí, sí, otro “palabro” nuevo, los metamateriales son sustancias que tienen propiedades ópticas que no se encuentran en la naturaleza. Ello se consigue insertando en ellos una sustancia con minúsculos implantes que obligan a las ondas electromagnéticas a curvarse de formas heterodoxas. Se trata de “forzar” las ecuaciones de Maxwell hasta límites insospechados. Están preparados para forzar lo que se denomina el “índice de refracción”.

Así que si ya existen pinturas y materiales que pueden forzar ese índice de refracción con los aviones espía F117, el F22 y el T-50, lo próximo que veremos, posiblemente al final de esta década, serán las capas o los cilindros de invisibilidad para ocultarnos ante el espectro óptico.

No creo que a los “chicos” de DARPA les guste que esta tecnología comience a estar disponible pronto, pero el mercado civil es extenso: espionaje industrial, investigación policial, caza de adulterios, deslealtades varias, espionaje político…

Bienvenidos al desierto de lo Real…, o lo virtual…, o ¿nos equivocamos de pastilla en su momento?

¿Perdido en la tecnoverborrea de las nuevas televisiones?, ¿no tienes ni idea de qué televisor elegir?, ¿echas de menos lostumblr_niwawovQP61u3vidmo1_1280 tubos catódicos?…

¡Estás de enhorabuena! Bienvenido al caos tecnológico de final de esta década en cuanto a imagen se refiere. Tras el fiasco de la tecnología 3D para la TV, que si gafas activas que si gafas polarizadas; viene el fiasco de la tecnología 4K. ¿Por qué?, porque ninguna cadena de televisión va a hacer el esfuerzo de emitir continuamente con una tecnología que es carísima y que en breve será reemplazada. De hecho, la tecnología 4K, ya ha tenido su primera reactualización con el desarrollo del sistema Quantum Dot para aumentar la paleta de colores y la resolución de la pantalla. En breve va a ser difícil distinguir la realidad de nuestra habitación de lo que se proyecta en la tele.

Pero aún hay más. ¿Pantallas curvas?, ¿para qué? El futuro de la TV, y lo saben bien los fabricantes, no pasa por pantallas colgadas en la pared, cada vez más grandes y con más resolución. El futuro de la imagen pasa por reinventar las emisiones de TV que cada vez se consumen más de forma individualizada y según las necesidades del cliente, lo que incluye el cuándo y el cómo.

El gran salto será la proyección holográfica en 270º alrededor de tu habitación, como si estuvieras en vivo en la escena, con formatos objetivos o subjetivos, dependiendo de cómo quieras interactuar en el programa y si quieres estar conectado a tu red social para coparticipar en el mismo. Esto cambiará los formatos televisivos, la forma en cómo interactuamos socialmente y remodelará la ergonomía de nuestros espacios domésticos, al liberar un espacio de la pared y dejar espacio en una zona céntrica para dar cabida a la cápsula holográfica.

Y esto, es solo el principio…

Desde el primer vuelo de los Hermanos Wright algo no ha cambiado en la industria de la aviación: un motor, unas alas, un timón y un fuselaje fusiforme han sido una constante en la innovación y el desarrollo de la misma, para llevar a más gente junta, cada vez más lejos. Es decir, todo ha sido siempre igual…, hasta ahora.

En el actual clima de política de patentes que Airbus y Boeing llevan a cabo, patentando todo lo patentable que quepa imaginar por osado o loca idea que se ocurra (el futuro, ya sabes, no es comoAirbus_design nos lo habían contado), lo último ha sido un diseño de Airbus de cabina de pasaje redonda. Sí, como lees, redonda, no alargada como las tradicionales.

Hasta ahora la idea es la configuración en varios pisos (bueno dos, con el B747 y el A380 en el aire), pero esta idea no es tan descabellada, el por qué, la ciencia que hay tras ella. En un cabina circular, las paredes pueden aguantar mejor la presión del aire que las paredes rectas, necesitando menos refuerzos estructurales, lo que significa menos peso.

¿Sorprendido o sorprendida?, pues viene algo mejor. Nada de sistemas de entretenimiento a bordo si tienes el cielo para ti. ¿Qué tal viajar con una panorámica de todo el horizonte a tu alrededor? Sí, 2-future-aircraft-transparent-airbusello será posible gracias a la evolución de materiales como el grafeno, nuevos polímeros y materiales con “efecto memoria” que harán de nuestra experiencia de vuelo, una verdadera “experiencia”.

Airbus planea este tipo de aviones en el horizonte de 2050, pero me da que será posible mucho antes, dada la siguiente revolución tecnológica que nos llega: la de los materiales 4D.

La cuestión es: ¿seremos capaces de sentir esa libertad delante de nosotros, después de haber encajado mentalmente que volar se hace en un hermético espacio cerrado con ventanillas?

Pues sí, decepcionante, sin más, sin rodeos, directamente, sin anestesia.

Pero unas cuestiones previas:

a) Fui con la fe del fan, voy a una película de Christopher Nolan, wow!, menuda credencial. [Apunte: si no has visto Memento, estás en pecado mortal; si no has visto Following su opera prima, estás descendiendo a los infiernos de la cinefilia; si no has visto El Caballero Oscuro, para de ltumblr_neqnk9HxKJ1qafgllo1_1280eer esto. No, es broma, tampoco hay tanta gente que lee este blog, ;-P)]

b) Argumento definitivo: el mismísimo Kip S. Thorne ha asesorado al equipo de producción. ¿No sabes quién es Kip?, tranquil@, no es tan grave, es que hay frikis de la ciencia que simplemente lo adoramos: tienes que leer Tiempo Curvo y Agujeros Negros o El Futuro del Espacio Tiempo. Además, tiene una vieja disputa con un tal Stephen Hawking, amigo suyo, pero con posturas irreconciliables sobre la relatividad y los agujeros negros. [Apunte: tras ver la película, me pregunto en qué lugar se pasó el tiempo el entrañable Kip, quizá en una pequeña rasgadura espaciotemporal para evitar el escarnio del guión][Tampoco voy a decir nada sobre que los agujeros negros parece ser que “tienen pelo”, algo que afecta a la comprensión de lo que debería pasar en Gargantúa]

c) Hacía tiempo que no veía tantos caminos de la ciencia ficción tan “fusilados”.

Dicho esto, hablaré un poco de la película de marras. [Alerta: puede contener spoilers]

Quitando la forma narrativa, que no está mal planteada y esa sensación retro-ucrónica de la película (me pregunto que argumentación podrán utilizar los negacionistas del cambio climático y de la sobreproducción del planeta), pese a estar situada en un futuro no muy lejano (menos mal que sí tenemos otras galaxias muy, muy lejanas), los hermanos Nolan configuran una historia que minimaliza la teoría de los 6 grados de separación, vamos, que no pasamos del segundo. Mira que el planeta es grande, pero el destino del planeta dependerá de las relaciones de un grupo mínimo de humanos, cerca de una vieja base del NORAD dedicados a la profesión del futuro: la agricultura (pregunten en La Moncloa en la actualidad, es lo más cerca que estarán de entender la importancia de la I+D para este país, pero me alejo del tema).

Dicho esto, la interrelación de los personajes derivada de los 30 minutos iniciales del metraje, se hace trascendental para el destino de la Humanidad, ahí es nada. Y en cuestión de escasos fotogramas comenzamos la más delirante odisea espacial (me da que Kubrick se está revolviendo en su tumba), con un tránsito desde la Tierra a la órbita de Saturno donde se aloja un Agujero de Gusano (bastante curioso) estable (les podrían haber preguntado a los asesores de Star Trek: Espacio Profundo 9 – DS9 para los iniciados).

A partir de aquí, el delirio (y no voy a cuestionar la premisa final sobre quién es el arquitecto de esta estructura: desopilante).

Mi comentario al final del film (tengo un testigo): “Dios mío está lleno de estrellas”, podría decir el protagonista y de repente un Navegante de Tercer Grado de la Cofradía le podría decir: no abuses de la “especia” o tendrás alucinaciones pentadimensionales… [Esto es para frikis supernumerarios, lo siento].

El viaje no tiene pies ni cabeza, no sólo por el abuso de la tecnología y sus posibilidades. Lo del ranger despegando y aterrizando en planetas como si de una nave de Star Wars se tratara, y mientras, el despegue desde la Tierra con un cohete en tres etapas como mandan los cánones, tanto que precisamente hoy se ha hecho la prueba del nuevo lanzador de la NASA, el Orion (la misma NASA se negó a que se utilizara su logo en la peli y fíjate que no tienen el listón alto, recordad Armagedón). Y no voy a hablar de los peligros de un viaje de estas características en nuestro propio Sistema Solar (radiación, erupciones solares, micrometeoritos y a saber que más), por no hablar de “plegar” el espacio en un agujero de gusano (sus implicaciones relativistas) para salir cerca de un agujero negro con una singularidad “moderada” (este vocablo me apasiona), por no hablar de cierta confusión en determinadas cuestiones: la transmisión de datos cuánticos entre un ordenador y un ser humano en un espacio-tiempo pentadimensional rasgando el espacio tiempo para buscar un momento determinado en una realidad tridimensional simulada, tiene tela. Me pregunto que pensará Vlatko Vedral sobre esta cuestión.

Pero no quiero hablar de nada sobre la historia o el hilo argumental, eso lo dejo a vuestra elección. En un viaje tan largo con lo que hay en juego, ni siquiera sondean los planetas que visitan antes de “aterrizar” en ellos (incomprensible), pero lo que más me fascina es que la fuerza motora para entender la cosmología moderna es que no hay energía más fascinante e increíble que el amor. Sí, el amor consigue lo impensable. Ni antimateria, ni energía oscura, ni materia oscura, ni horizontes de sucesos, ni singularidades, ni nada de nada. El amor redime a los protagonistas y a la Humanidad.

Desopilante y tremendamente desilusionante. Esperaba algo más respetuoso con la ciencia. ¿Dónde estabas Kip?

PD: Y están preparando la secuela de Blade Runner sin Ridley Scott:-/ (Encomiendo mi alma a la Iglesia de los Ucrónicos de la Cuarta Dimensión en San Philip K. Dick) En fin… Ya queda menos para SWVII, Bond24 y STIII, que sería del frikismo sin las secuelas y sus franquicias)

Sí, tu ropa, tu frigorífico, tu coche, tu impresora, tus dispositivos “inteligentes”, ¡TODO! Ese es el camino que estamos andando…

Pero tranquilos y tranquilas, no va a ser tan malo, va a ser peor. NO, en serio, estoy exagerando. Pero viene otra (r)evolución, sí, otra (y las que quedan), es la que traerá el Internet de las Cosas, con elthe-internet-of-things despliegue del 5G, que no es un número más; es un nuevo concepto de la integración de nuestra vida digital, gracias a un sinfín de dispositivos que otrora no parecían ser llamados a interactuar con nosotros.

Esta forma de entender internet será totalmente diferente. Estáis oyendo que vivimos en una sociedad hiperconectada e infoxicada, lo que viene es la sociedad megaconectada entre personas, dispositivos y “cosas”, porque cada objeto de nuestra realidad podrá estar vinculado a una URL y, a su vez, ésta podrá relacionarse con su entorno según su programación y funciones para las que esté programadas.

¿Qué puede significar esto?, pues desde que tu nevera te diga que no puedes comer un alimento determinado porque te sentará mal según el análisis que tu smartwatch le ha enviado esa mañana, tras controlar tus constantes vitales o recibir el último informe del médico, hasta que el coche te lleve con toda seguridad al trabajo sin que lo conduzcas, sin riesgos, ni por supuesto tu volatilidad y propensión a saltarte cedas el paso y semáforos en ámbar. Desaparecerán tendencias incívicas y de hábitos de vida (que darán con nuevas, obviamente), pero cada vez dando más control a nuestros dispositivos (incluso tu ropa, que podrá medir datos médicos a través de la sudoración, temperatura o ritmo cardiaco).

Pero además, te encontrarás en un mundo que mutará en las próximas décadas. Iremos hacia un procomún colaborativo, más hiperconectado, orientado hacia la sociedad del conocimiento y a crear valor del emprendimiento y de las redes cooperativas. Será la respuesta postcapitalista al actual sistema, en el que el capitalismo institucionalizado ha postergado a los estados nación y por ende a las democracias. Será la respuesta de una sociedad hastiada hacia esos grandes conglomerados multinacionales, como la lucha de los Gremios contra los señores feudales en el Medievo.

Será la oportunidad para hackear la democracia por mor de la tecnología, ¿te vas a quedar indiferente o vas a tomar parte activa?

Ya sabes el futuro no fue como te lo contaron, y todo por culpa de tu ropa, ¡quién te lo iba a decir!

[Publicado originalmente en Gracia WebZine]